Matar en vida
La violencia vicaria ha dejado al menos 68 menores asesinados desde 2013, cuando empezó a registrarse. En la mayoría de casos el informe de riesgo era leve y se dio régimen de visitas o custodia compartida a un maltratador.
“Te voy a dar donde más duele, te voy a quitar lo que más quieres, te vas a acordar toda la vida de mí”, son las amenazas que los agresores repiten antes de perpetrar el asesinato de sus propios hijos o hijos de su pareja, solo para hacerle daño a la madre.
Hay dos tipos de violencia vicaria: la extrema, en la que los maltratadores asesinan a los hijos de las mujeres a las que quieren dañar, en la mayoría de casos sus propios hijos. Y la violencia vicaria habitual o continuada, que es el goteo de ir haciendo daño día a día a los menores como una tortura de por vida.
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5 junio 2026